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viernes, 20 de julio de 2007

Un día productivo (parte 1)

Aunque cronológicamente debería hablaros de este sábado pasado no, del anterior, la verdad es que me apetece más contaros por encima el día de hoy. Así que, ¿por qué no?

La verdad es que el día ha empezado con un sol de los que ya empiezan a picar por la mañana al abrir las cortinas, así que he aprovechado para colgar algo de ropa fuera, que como el cuarto del lavabo y de la ducha es pequeño (el wc está en un cuartito enano aparte) en el sistema este de secar la ropa no cabe mucha. Luego he intentado despejarme un poco viendo algunas webs y me he ido a trabajar casi a las 10.

Habré llegado al curro a las 10:20 o así, algo más tarde de lo normal, y me he puesto a escribir unos emails e imprimirme unas cosas de la universidad (ahora me entero que el miércoles termina el plazo para inscribirme al máster...) durante un rato sin hacer nada realmente relacionado con el trabajo en sí. También, para variar, me fui a por un poco de café (solo y sin azucar, como a mi me gusta) con mi copa de chocobo para matar un poco el tiempo y terminar de despertarme. Apenas unos minutos después y en plena procrastinación viene el jefe y me dice que hoy hay una exposición de wireless en Tokyo, que si me apetecería ir (de gratis, paga la empresa). Por supuesto como es ver cosas molonas y no currar acepté inmediatamente la propuesta y me dijo que me avisaría más tarde.

Así que, entre unas cosas y otras se hizo ya casi la hora de comer y me fui con los otros españoles de Nokia al restaurante español Casa de Fujimori, donde puedes comer platos pseudoespañoles con pan (en vez de arroz) y música flamenco y de Camarón de fondo. Por supuesto también puedes contemplar las imágenes de toreros y similares que hay dentro. Vivan los tópicos xD.

En fin, después de la comida y la cuanto menos delirante conversación (no voy a entrar en detalles, pero sólo os diré que cada vez tengo más claro que Japón es el epicentro de la perversión y la depravación sexual del mundo) volvimos al curro con calma y sosiego, sin prisas. Y una vez allí, tal cual me siento, me viene el jefe y me dice que él no puede ir hoy a la feria esta de Wireless pero que nosequién otro del equipo (un koreano cuyo nombre no recuerdo) iba a ir justo en ese momento y que podía ir con él. Cojonudo, porque luego a las 18:30 había otra fiesta de Nokia en Ebisu y con un poco de suerte empalmaba ambas y no hacía nada en todo el puto día xD. Así que sin más dilaciones fuimos hacia allá.

La Expo Comm Wireless Japan, o eso pone en el papel, tenía lugar en una especie de feria de muestras enorme en Odaiba por lo que teníamos que hacer la ruta Meguro - Oosaki con la Yamanote y luego Oosaki - Kokusai-Tenjijo con la Rinkai. Echadle media horita de viaje con el transbordo y un total de 900 yenes ida y vuelta (dolor! pues sólo me quedan 12000 yenes ahora mismo para sobrevivir hasta que cobre el miércoles que viene xD).

Una vez allí la verdad es que aquello es impresionante. Os pongo varias fotos:
Esto que se ve a la izquierda de la foto de abajo es la entrada al recinto ferial: (que por cierto, me han dicho que aquí es donde se celebra el Comiket)
Aquí tenéis una del monorail de Tokyo (de hecho pasa prácticamente por encima de la gente que va camino a la feria):
También está allí el edificio principal de Panasonic en Tokyo, con una pantalla enorme en la pared del edificio:
Y lo que había dentro, como hay varias fotos también, lo dejo para la siguiente parte.

martes, 10 de julio de 2007

El supermercado

La verdad es que la visita al supermercado no fue para tanto. A fin de cuentas era simplemente lo que era: un supermercado, a pesar de que no se pudiese leer qué son la mayoría de los productos.

Al entrar tuve la oportunidad de hacer uso del sistema para meter los paraguas en bolsas automáticamente, aunque os puedo decir que del todo del todo no entran las bolsas y hay que terminar de ponerlas bien luego. Eso sí, las bolsitas cumplen con su cometido y el suelo del supermercado está impoluto.

Una vez dentro repasé la lista de cosas que tenía que comprar, que ya no recuerdo bien, pero entre las cuales destacaban detergente, papel higiénico y alguna cosa más. No tardé en encontrar el pasillo con los productos de limpieza (cuánto tiempo perdido mirando y buscando algo inteligible...) de los cuales se entendía más por el envoltorio y los posibles dibujitos que por lo que estuviera escrito. De todas formas y tras meditar un buen rato qué era cada cosa me acabé aclarando (o eso creo hasta la fecha) y no fue mayor problema realmente.

Ya puestos decidí comprarme algo para cenar y fui a echarles un vistazo a los obentos y similares cuando grande fue mi sorpresa al encontrar esto:
¡¡ Venden Danones !! Algo totalmente inesperado, aunque si os digo la verdad hoy he encontrado en ese mismo supermercado algo que me esperaba todavía menos:
¡¡ Pan de ajo y encima hecho en Valencia!! Esto que no me lo esperaba. Es como cuando vi en la máquina expendedora de bebidas del Mandarake de Shibuya un brik donde ponía Oranges from Valencia.

Otra cosa que me llamó la atención del supermercado es que, si bien igual era entre la mitad y la tercera parte de grande de lo que puede ser un mercadona típico, habían unas 8 ó 9 cajas todas ellas siempre activas y donde, como no podía ser de otra manera, te reciben cordialmente con un irasshaimase y una sonrisa. También es bastante curioso que a la hora de darte el cambio si tienen que darte varios billetes te los cuentan delante de ti para que veas que está todo bien (te lo van diciendo en japonés también) y te los dan las palmas extendidas hacia arriba y dedicándote todavía más agradecimientos. Algunos/as a veces hasta te hacen una reverencia después de darte la compra.

Luego durante el camino de vuelta, después de quitar la bolsa mojada del paraguas y tirarla en una especie de papelera para bolsas que ponen adrede (os recuerdo que todavía no he visto una sola papelera en Tokyo) y mientras me dirigía hacia el paso a nivel que hay entre mi piso y el supermercado me crucé con una furgoneta negra que iba diciendo cosas por megafonía. Al principio no le di demasiada importancia salvo por el hecho de que serían las 7 y pico y, aunque no es tarde, ya era de noche. Pero luego presté un poco más de atención en lo que decía y me quedé flipado. Era una especie de profecía apocalíptica extraña: hablaban de algo así como que cuando llegue el día todos morirán pero sólo aquellos elegidos que nosequé nosecuantos serán salvados y bla bla bla. Sea como fuere cruzarme con propaganda sectarea apocalíptica en japonés al salir del supermercado era lo último que podía esperarme xD.

De ese día sólo me falta resaltar una cosa: cuando dejé la furgoneta atrás mientras intentaba buscarle sentido infructuosamente a lo que acababa de ver y oir se bajaron las barreras del paso a nivel y decidí tratar de hacer una foto del tren pasando con las barreras bajadas en ese extraño día lluvioso. Y éste fue el resultado:

lunes, 9 de julio de 2007

Obento y comidas regionales

Os presento mi cena de hoy:

No se lo que es ni tampoco me importa demasiado, pero tiene buena pinta, la puedes comprar en casi cualquier sitio y valía tan sólo 398 yenes (suelen valer entre 300 y 600). Es ideal si no quieres complicarte la vida cocinando o si vas de paso a algún sitio y quieres llevarte algo para comer. Además no están tan mal, aunque cuando llevas unos días empiezan a cansar xD.

La verdad es que una vez abierto tiene mejor pinta:

Cambiando un poco de tema, hoy hemos comido en un restaurante de comida típica de Okinawa. La verdad es que la comida no estaba mal, creo que repetiré alguna que otra vez ya que además está muy cerca del trabajo. Yo me pedí una especie de verduras fritas con soja por ahí que te dan con un poco de arroz y algo que parecía sopa de miso. Otro compañero se pidió algo que creo que se basaba en carne de cerdo y tenía bastante buena pinta. Tomo nota para la próxima vez.

Lo que sí que se me ha quedado metido en la cabeza es la taladrante música tradicional de Okinawa. Aquello parecía una mezcla entre un crío de 3 años tocando un koto a voleo (o algo parecido) y alguien que más que cantar parecía que hubiese pisado a un gato, todo a ritmo de continuos golpes a vete tú a saber qué. Al principio no molesta, incluso parece curiosa. Pero cuando llevas ya un rato... Pobrecillos los del restaurante, que están todo el día allí con esa música puesta.

domingo, 8 de julio de 2007

La cafetería con sorpresa

A menudo a la hora de comer vamos a la cafetería que se encuentra en el 2º piso de la Arco Tower. Alguna vez me ha tocado ir a comer solo por llegar tarde gracias a temas de papeleo, pero al menos no se come mal y tampoco es muy cara (tienen menús desde 500 a 1200 yenes o así). Al llegar, antes de entrar te encuentras lo que hay ese día de menú:


Y si te gusta entras, coges una bandeja, vas a la parte de la barra donde sirven tu plato y te lo ponen. Luego después de la barra hay una caja donde pagas en función de lo que hayas escogido. Por supuesto como en todo restaurante japonés que he visitado estando aquí tanto el agua como el té verde son gratuitos y sin límite de cantidad. Salvo por eso, viene a ser lo que típicamente viene a ser una cafetería como las que puedes encontrar en universidades, pero cambiando estudiantes por empleados del edificio. Una cosa curiosa de esto fue que realmente la gente no hace cola en la barra, si te quedas quieto para coger algo a menudo cogen su bandeja y te adelantan, y no les importa en absoluto que hagas tú lo mismo. Supongo que será porque en cada parte de la barra sirven algunas partes de platos distintos.

Luego una vez terminas de comer tienes que dejar la bandeja con los cacharros en una cinta transportadora (típico) pero separando antes la basura extra que puedas tener (palillos, servilletas, etc) en dos tipos: quemable (plásticos, envoltorios que no sean de papel, etc.) y no quemables (papel, palillos para comer y cosas similares). Esta división de la basura con fines de reciclaje parece ser que está impuesta en todas partes. De hecho a mi me toca bajar la basura a un cuarto en la primera planta (planta baja española) y separarla según estos dos tipos.

Por lo que tengo entendido sólo recogen la basura unos días en concreto y por lo general no debe bajarse antes, aunque no es mi caso al tener el cuarto este. Además si lo que tiras excede ciertos tamaños (creo que viene en mi librito sobre Shinagawa que me dieron antes al ir a lo de la Alien Registration, lo puedo mirar si queréis) hay que comprar pegatinas especiales para poder tirarlo. Es bastante curioso, pero por Tokyo no ves contenedores de basura, ni de hecho tampoco ves papeleras. Hoy he estado paseando el envoltorio del futomaki sushi que me he comido por Akihabara al no ver un puto sitio donde tirarlo xD.

Volviendo otra vez a lo de la cafetería, ¿dónde está la sorpresa diréis? Pues está en que ese local se convierte en otro distinto por la noche. ¿Cómo que en otro? Pues sí: por el día es una cafetería para que los empleados del edificio puedan comer y por la noche es un sitio para beber cerveza y tomar algo con los amigos, todo ello servido por jóvenes japonesas de buen ver que visten ropa ajustada. Aquí teneís una foto de un poster que hay en la cafetería en el que salen las camareras de por la noche:

No me acuerdo cual era la que estaba el otro día, creo que la tercera por la derecha. Y es que después de estar un rato más del que tocaba en el curro (tenía que ver si me arreglaban el email, cosa que tardó varios días) mis compañeros de equipo Murao-san y Ashif me dijeron de bajar a tomarnos algo allí. La verdad es que el sitio no está mal, me imagino que volveremos más veces allí.

Por cierto, ya os pondré fotos del interior de la Arco Tower y sobretodo del hotel que hay pegado, el Meguro Gajoen, que me enteré ayer de que los baños de la película El viaje de Chihiro están inspirados en él. La verdad es que no lo he visitado aún pero por las fotos que he visto promete.