jueves, 12 de julio de 2007

Paseando por Shibuya (parte 1)

Hace justo una semana después de salir del trabajo allá sobre las 7 y pico aunque tenía pensado ir otra vez a Akihabara sólo por ver cuántos atrapados hacían cola para comprarse el Dokidoki Majo Shinpan (os dedicaré un post sobre esto próximamente) la verdad es que era ya un poco tarde para ir teniendo en cuenta que desde Meguro estoy a unos 23-25 minutos de Akihabara y que casi todas las tiendas cerraban a las 8. Así que ansioso por visitar algo que no hubiera visto decidí darme una vuelta por Shibuya que estaba a tan sólo 2 paradas de la yamanote y donde también había un Mandarake que visitar. Así que me puse en marcha y en apenas 5 minutos estaba allí, buscando la salida de la parada que daba al perro Hachiko (luego os daré algunos detalles sobre esto).

La verdad es que la primera impresión que te llevas al salir de la estación es bastante impresionante:

Eso sí, os aviso que es un frecuente punto de reunión, por lo que está abarrotado de gente como podéis ver. De hecho esta salida da directamente al famoso paso de peatones que se cruza también en diagonal y que aparece en numerosos animes y varias películas.


La verdad es que aquello es digno de ver, y no sólo por el cruce, sino también por lo impresionante que pueden ser las calles, llenas de edificios altos con luces por todas partes, y también por las curiosas pintas que lleva la gente allí. Si además queréis ver unas cuantas japonesitas monas desde luego este es vuestro lugar.

De hecho ayer mismo fui a Shibuya otra vez, solo que esta vez fue porque necesitaba un adaptador de PS2 a USB para un teclado y la tienda más cercana del curro era la Big Camera que hay cerca de la estación. Curiosamente mientras buscaba el adaptador vi un par de diccionarios electrónicos japonés <-> inglés (a ver si encuentro alguno japonés <-> español que me vendría bastante bien) y a un par de japonesas que para probarlos se dedicaban a buscar fuck y suck en ellos.

Volviendo a lo que iba, después de la impresión inicial y de perderme un poco por las calles de Shibuya intenté dirigirme al Mandarake, ya que no quedaba apenas tiempo antes de que cerrasen. A lo largo de mi errante camino hacia la tienda (me equivoqué un par de veces de calle) me encontré con esto y no pude evitar hacerle una foto:


A este no, pero la verdad es que ya he ido a un restaurante español aquí en Tokyo, y os puedo decir que los menús son un batiburrillo de las costumbres cuinarias españolas acompañadas con pan o arroz a elegir, imágenes de toros y sevillanas y música de flamenco de fondo. Todo un espectáculo xD.

Al final encontré el Mandarake, aunque eran ya las 8 y no sabía si habrían cerrado ya o qué. La entrada eran unas escaleras que bajaban de aspecto bastante tétrico, pero como vi que salía uno y yo al menos no había ido para nada decidí bajar a ver. Insisto en el aspecto tétrico de las escaleras. Parece que estés bajando al inframundo friki, lejos de las luces, el color y las japonesas de fuera y te adentrases en un mundo oscuro, frío y solitario. Y de hecho viene a ser algo así. Pero como una imagen vale más que mil palabras os dejo una foto de las escaleras.


Luego descubrí que también había ascensor, pero si lo llego a decir antes no habría dado tanta impresión xD. De dentro me temo que no tengo fotos porque como suele pasar en este tipo de tiendas no permiten hacer ningún tipo de foto y además lo suelen vigilar. En concreto esta tienda tenía muuuchos mangas. También alguna que otra figurita y juegos viejos, pero sobretodo papel. Una cosa a la que quise hacerle foto pero no pude era a un disfraz de la del Beat Angel Escalayer, un hentai game que se hizo bastante popular en Japón (y que desfasaba bastante por cierto) por unos 22500 yenes. Aunque después de lo de Akihabara no se como aún me sorprendió algo.

Apenas tuve tiempo de ver mucho ya que la tienda iba a cerrar enseguida, aunque tampoco tuve la impresión de que hubiera mucho que ver. Me dirigí a la salida del ascensor ya que cerraron la otra (ahí fue cuando la descubrí) y mientras esperaba vi cartelitos de concursos de cosplays con fotos y una máquina de bebidas que vendía zumo de naranjas de Valencia. Pero como estaba dentro del recinto de nuevo no podía hacer ninguna foto (>_<).

Una vez fuera del local decidí pasearme un rato sin rumbo fijo y ver aquello un poco antes de volverme a casa, así que simplemente eché a andar. Y a partir de aquí seguiré en el post siguiente...

martes, 10 de julio de 2007

El supermercado

La verdad es que la visita al supermercado no fue para tanto. A fin de cuentas era simplemente lo que era: un supermercado, a pesar de que no se pudiese leer qué son la mayoría de los productos.

Al entrar tuve la oportunidad de hacer uso del sistema para meter los paraguas en bolsas automáticamente, aunque os puedo decir que del todo del todo no entran las bolsas y hay que terminar de ponerlas bien luego. Eso sí, las bolsitas cumplen con su cometido y el suelo del supermercado está impoluto.

Una vez dentro repasé la lista de cosas que tenía que comprar, que ya no recuerdo bien, pero entre las cuales destacaban detergente, papel higiénico y alguna cosa más. No tardé en encontrar el pasillo con los productos de limpieza (cuánto tiempo perdido mirando y buscando algo inteligible...) de los cuales se entendía más por el envoltorio y los posibles dibujitos que por lo que estuviera escrito. De todas formas y tras meditar un buen rato qué era cada cosa me acabé aclarando (o eso creo hasta la fecha) y no fue mayor problema realmente.

Ya puestos decidí comprarme algo para cenar y fui a echarles un vistazo a los obentos y similares cuando grande fue mi sorpresa al encontrar esto:
¡¡ Venden Danones !! Algo totalmente inesperado, aunque si os digo la verdad hoy he encontrado en ese mismo supermercado algo que me esperaba todavía menos:
¡¡ Pan de ajo y encima hecho en Valencia!! Esto sí que no me lo esperaba. Es como cuando vi en la máquina expendedora de bebidas del Mandarake de Shibuya un brik donde ponía Oranges from Valencia.

Otra cosa que me llamó la atención del supermercado es que, si bien igual era entre la mitad y la tercera parte de grande de lo que puede ser un mercadona típico, habían unas 8 ó 9 cajas todas ellas siempre activas y donde, como no podía ser de otra manera, te reciben cordialmente con un irasshaimase y una sonrisa. También es bastante curioso que a la hora de darte el cambio si tienen que darte varios billetes te los cuentan delante de ti para que veas que está todo bien (te lo van diciendo en japonés también) y te los dan las palmas extendidas hacia arriba y dedicándote todavía más agradecimientos. Algunos/as a veces hasta te hacen una reverencia después de darte la compra.

Luego durante el camino de vuelta, después de quitar la bolsa mojada del paraguas y tirarla en una especie de papelera para bolsas que ponen adrede (os recuerdo que todavía no he visto una sola papelera en Tokyo) y mientras me dirigía hacia el paso a nivel que hay entre mi piso y el supermercado me crucé con una furgoneta negra que iba diciendo cosas por megafonía. Al principio no le di demasiada importancia salvo por el hecho de que serían las 7 y pico y, aunque no es tarde, ya era de noche. Pero luego presté un poco más de atención en lo que decía y me quedé flipado. Era una especie de profecía apocalíptica extraña: hablaban de algo así como que cuando llegue el día todos morirán pero sólo aquellos elegidos que nosequé nosecuantos serán salvados y bla bla bla. Sea como fuere cruzarme con propaganda sectarea apocalíptica en japonés al salir del supermercado sí era lo último que podía esperarme xD.

De ese día sólo me falta resaltar una cosa: cuando dejé la furgoneta atrás mientras intentaba buscarle sentido infructuosamente a lo que acababa de ver y oir se bajaron las barreras del paso a nivel y decidí tratar de hacer una foto del tren pasando con las barreras bajadas en ese extraño día lluvioso. Y éste fue el resultado:

Fotos del curro (ahora sí)

Bueno, después de las fotos de las Playstation 3 del curro hoy toca poner unas de verdad. Esta es mi mesa de trabajo hasta hoy, porque probablemente mañana me mueva a otra:


No está mal, aunque todavía están por ahí los trastos del que se sentaba antes que no se dónde dejarlos. La verdad es que hoy me he enterado de algo muy curioso, y es que resulta que debajo de las mesas tenemos una bolsa con elementos varios: una bolsa para emergencias en caso de terremoto. De hecho se espera que en los próximos años (quizá incluso en este) un terremoto muuy alto en la escala Richter azote la región de Kanto, donde está Tokyo. La bolsa en cuestión contiene un casco, un silbato, una botellita de agua, una lata con galletitas, unos guantes, una especie de toalla, una cajita con cerillas y otras cosas, una cuerda, una linterna y pilas para la misma. Os pongo una foto:

¿Cuál diríais que es el elemento más importante de todos? A ver que opináis y ya os responderé en los comentarios.

También me han comentado que los terremotos (地震) son un tema tabú en las conversaciones con los japoneses: parece ser que les tienen tanto miedo que no quieren ni hablar de ellos. A lo que se le añade lo que venía diciendo del "gran terremoto" que se espera, ya que hubo uno por el 1900 y algo, otro por los años 50 y estamos a 2007...

Cambiando radicalmente de tema, ¿os habéis fijado en la figurita de la primera foto?
Me costó solamente 1000 yenes en Akihabara (menos de 1000 ptas / 6 €). Desde luego no me puedo quejar para nada, me parece un chollazo. En españa intentas comprar esto en una tienda y te clavan de 30 a 50 € (tirando a menudo a los 50). Lo más barato que la he llegado a ver antes era en ebay por unos $25 gastos de envío aparte.

Y para terminar este post una última foto dedicada a Kewing: ¡¡OMG estoy tateando el iTunes!! xD

lunes, 9 de julio de 2007

Obento y comidas regionales

Os presento mi cena de hoy:

No se lo que es ni tampoco me importa demasiado, pero tiene buena pinta, la puedes comprar en casi cualquier sitio y valía tan sólo 398 yenes (suelen valer entre 300 y 600). Es ideal si no quieres complicarte la vida cocinando o si vas de paso a algún sitio y quieres llevarte algo para comer. Además no están tan mal, aunque cuando llevas unos días empiezan a cansar xD.

La verdad es que una vez abierto tiene mejor pinta:

Cambiando un poco de tema, hoy hemos comido en un restaurante de comida típica de Okinawa. La verdad es que la comida no estaba mal, creo que repetiré alguna que otra vez ya que además está muy cerca del trabajo. Yo me pedí una especie de verduras fritas con soja por ahí que te dan con un poco de arroz y algo que parecía sopa de miso. Otro compañero se pidió algo que creo que se basaba en carne de cerdo y tenía bastante buena pinta. Tomo nota para la próxima vez.

Lo que sí que se me ha quedado metido en la cabeza es la taladrante música tradicional de Okinawa. Aquello parecía una mezcla entre un crío de 3 años tocando un koto a voleo (o algo parecido) y alguien que más que cantar parecía que hubiese pisado a un gato, todo a ritmo de continuos golpes a vete tú a saber qué. Al principio no molesta, incluso parece curiosa. Pero cuando llevas ya un rato... Pobrecillos los del restaurante, que están todo el día allí con esa música puesta.

Fotos del curro

¿No queríais alguna foto de las oficinas de allí?
Pues os dejo un par. Una del cuarto piso:


Y otra del sexto piso:

¿Molan, eh? :P

Abriendo cuentas bancarias bajo la lluvia

¿Os acordáis de aquel día que empezó lluvioso? Pues voy a contaros un poco más de él. Como ya empieza a ser algo totalmente habitual fui andando hasta la estación de Gotanda (unos 10 minutos a pie desde mi piso) y por suerte apenas caía nada de lluvia. No obstante por si acaso decidí comprarme un paraguas en una de las tiendas de camino a la estación, así que me compré uno negro con bastante buen aspecto por 1080 yenes. También habían de 500 yenes pero me parecían algo cutres. Eso sí, hay paraguas por todas partes por lo que no os molestéis en traeros uno: aquí hay a montones.

Luego seguí el camino de siempre (sí, ya me parece que lleve haciendo esto toda la vida) y fui de Gotanda a Meguro para después cruzar un par de calles, bajar una cuesta que pasa por delante de un templo budista (os pondré varias fotos próximamente) y llegar a la Arco Tower donde están las oficinas de Nokia. Eso sí, colgándome antes la tarjetita de empleado para evitar posibles problemas con los de seguridad que aquí esas cosas se las toman muy en serio.

Una curiosidad al entrar a la Arco Tower: habían puesto unas bolsas para paraguas.

Como más tarde pude comprobar, funcionan metiendo el paraguas por arriba y luego sacándolo de lado de forma que queda recubierto por una bolsa y evita que las posibles gotitas dejen el suelo interior resbaladizo. Si es que realmente piensan en todo.

Más tarde ese día fui a abrirme una cuenta bancaria. El banco que me habían buscado desde Nokia era el Shinsei Bank ya que no muchos bancos estaban dispuestos a hacerme una cuenta para una estancia de tan sólo 4 meses. Así que tal y como me indicaron llamé desde el curro al banco, donde me salió lo típico de diga qué desea hacer solo que en japonés (esta vez sí me enteré) y poco después ya estaba hablando con un operador, o al menos intentándolo. Mi pronunciación del inglés es bastante desastrosa y me suele costar entender a la gente que lo habla. Si a eso le añadimos que el inglés tampoco era precisamente el fuerte del japonés al otro lado la conversación prometía. Fue un tanto liosa la verdad, pero al final nos aclaramos en que debía ir a la oficina de Meguro, que no estaba muy lejos de la estación.

Realmente ya sabía que debía ir a esa oficina, por lo que la llamada fue un poco inútil la verdad, aunque me habían indicado que llamase antes. Así que, armado con este mapa (otro mapa totalmente explicativo, ¿verdad?) me fui en busca del sitio. Mi gran referencia fue la avenida meguro-dori, que pasa al lado de la estación. Pero aparte de que era perpendicular a la que en un principio pensaba que era tenía un problema: ¿en qué sentido tengo que ir? Con la mierda de mapa que tenía poco podía hacer para orientarme así que escogí uno de los dos (50% de posibilidades, no es una mala opción xD) y me puse a andar.

Durante el camino me crucé con varios colegiales y colegialas que iban en tropel en sentido opuesto, quizás a la estación de tren. También miré por todas partes y las oficinas del banco no aparecían. Parece que era en el otro sentido. Así que me tocó dar media vuelta y volver a la estación, aunque por si acaso lo hice por el otro lado de la calle no vaya a ser que hubiera pasado algo por alto. Las oficinas no las vi, pero si encontré una especie de hamburguesería que servían ¿sandwiches? de jamón serrano:

Qué queréis que os diga, a mi lo del dibujo me parece una hamburguesa.

Después de volver a la estación y de comprobar la dirección correcta, usando como referencia hacia donde iban los trenes de la yamanote dirección Ebisu, me dirigí hacia el banco. Realmente no estaba tan lejos y de hecho había caminado más en la otra dirección de lo que realmente hacía falta en la buena. Una vez en el banco y tras descubrir que para abrir la puerta había que pulsar levemente la especie de "pomo" metálico que tenía, y tras escuchar los correspondientes irasshaimase! (si vais a Japón lo oiréis incluso varias veces cada vez que entréis a cualquier tipo de establecimiento) un empleado salió rápidamente a mi encuentro. Me preguntó algo así como que qué deseaba y yo le pregunté si hablaba algo de inglés. Parece ser que no porque rápidamente llamó a una chica que gracias a Dios lo hablaba perfectamente. Esa fue mi salvación. Unos minutos y algo de papeleo después elegí el color de la que va a ser mi tarjeta de crédito en japón, puse mi nombre en katakana (qué raro suena al leerlo), entregué todos los formularios pertinentes, puse cual iba a ser mi PIN (espero acordarme) y me fui de vuelta al trabajo con los datos de mi nueva cuenta bancaria. Por desgracia la tarjeta no estará en mi posesión hasta que me llegue a casa, y a fecha de hoy ya han dejado un mensaje de que no estaba cuando se han pasado. A ver si mañana en el curro me echan una mano llamando a la oficina de correos.

En cualquier caso aparte de que me tocó comer solo en la cafetería ya que llegué algo tarde y el resto ya habían comido, no hubo nada especialmente interesante hasta la hora de volver a casa. Entonces justo cuando me iba a ir me di cuenta de que mi paraguas nuevo no estaba. Ostia, ¿qué pasa aquí?. Le comenté que no encontraba mi paraguas a Ashif y me dijo que al parecer es algo "habitual" en Japón. Muchas veces la gente se equivoca de paraguas y coge el de otro, o si se ha dejado el suyo coge otro y lo deja al día siguiente. Me aconsejó que por ese día cogiese uno cualquiera y que mañana lo devolviese a ver si estaba el mío. Así que eso hice, sin darle demasiada importancia. El problema es que ni a día siguiente ni al otro ni hasta la fecha mi paraguas ha vuelto a aparecer. Quizás sea porque no ha habido otro día así lluvioso, pero bueno, sino tampoco era taaan caro. Aunque por menos de ese precio puedes encontrar figuras interesantes en Akihabara...

En cualquier caso, volví a casa con un paraguas "prestado" bastante más cutre que el mío que apenas usé cuando cayeron cuatro gotas. No obstante ese día tenía algo más que hacer, y ese algo era ir al supermercado. Primero encontrarlo, siguiendo el camino del paso a nivel, y segundo apañarme con los nombres en japonés de todas las cosas entre las cuales se incluyen productos de limpieza y alguna cosilla de comer. Pero eso casi mejor lo dejo para otro artículo que sino pasa lo de siempre, que los hago demasiado largos y da pereza leerlos xD.

domingo, 8 de julio de 2007

La cafetería con sorpresa

A menudo a la hora de comer vamos a la cafetería que se encuentra en el 2º piso de la Arco Tower. Alguna vez me ha tocado ir a comer solo por llegar tarde gracias a temas de papeleo, pero al menos no se come mal y tampoco es muy cara (tienen menús desde 500 a 1200 yenes o así). Al llegar, antes de entrar te encuentras lo que hay ese día de menú:


Y si te gusta entras, coges una bandeja, vas a la parte de la barra donde sirven tu plato y te lo ponen. Luego después de la barra hay una caja donde pagas en función de lo que hayas escogido. Por supuesto como en todo restaurante japonés que he visitado estando aquí tanto el agua como el té verde son gratuitos y sin límite de cantidad. Salvo por eso, viene a ser lo que típicamente viene a ser una cafetería como las que puedes encontrar en universidades, pero cambiando estudiantes por empleados del edificio. Una cosa curiosa de esto fue que realmente la gente no hace cola en la barra, si te quedas quieto para coger algo a menudo cogen su bandeja y te adelantan, y no les importa en absoluto que hagas tú lo mismo. Supongo que será porque en cada parte de la barra sirven algunas partes de platos distintos.

Luego una vez terminas de comer tienes que dejar la bandeja con los cacharros en una cinta transportadora (típico) pero separando antes la basura extra que puedas tener (palillos, servilletas, etc) en dos tipos: quemable (plásticos, envoltorios que no sean de papel, etc.) y no quemables (papel, palillos para comer y cosas similares). Esta división de la basura con fines de reciclaje parece ser que está impuesta en todas partes. De hecho a mi me toca bajar la basura a un cuarto en la primera planta (planta baja española) y separarla según estos dos tipos.

Por lo que tengo entendido sólo recogen la basura unos días en concreto y por lo general no debe bajarse antes, aunque no es mi caso al tener el cuarto este. Además si lo que tiras excede ciertos tamaños (creo que viene en mi librito sobre Shinagawa que me dieron antes al ir a lo de la Alien Registration, lo puedo mirar si queréis) hay que comprar pegatinas especiales para poder tirarlo. Es bastante curioso, pero por Tokyo no ves contenedores de basura, ni de hecho tampoco ves papeleras. Hoy he estado paseando el envoltorio del futomaki sushi que me he comido por Akihabara al no ver un puto sitio donde tirarlo xD.

Volviendo otra vez a lo de la cafetería, ¿dónde está la sorpresa diréis? Pues está en que ese local se convierte en otro distinto por la noche. ¿Cómo que en otro? Pues sí: por el día es una cafetería para que los empleados del edificio puedan comer y por la noche es un sitio para beber cerveza y tomar algo con los amigos, todo ello servido por jóvenes japonesas de buen ver que visten ropa ajustada. Aquí teneís una foto de un poster que hay en la cafetería en el que salen las camareras de por la noche:

No me acuerdo cual era la que estaba el otro día, creo que la tercera por la derecha. Y es que después de estar un rato más del que tocaba en el curro (tenía que ver si me arreglaban el email, cosa que tardó varios días) mis compañeros de equipo Murao-san y Ashif me dijeron de bajar a tomarnos algo allí. La verdad es que el sitio no está mal, me imagino que volveremos más veces allí.

Por cierto, ya os pondré fotos del interior de la Arco Tower y sobretodo del hotel que hay pegado, el Meguro Gajoen, que me enteré ayer de que los baños de la película El viaje de Chihiro están inspirados en él. La verdad es que no lo he visitado aún pero por las fotos que he visto promete.